El cloruro de polivinilo (PVC) es un importante material termoplástico que se utiliza en una muy amplia variedad de aplicaciones y productos.

Las materias primas esenciales para el PVC se derivan de la sal y el aceite. La electrólisis del agua salada produce cloro, que se combina con etileno, obtenido del petróleo, para formar monómero de cloruro de vinilo.

El PVC puro encuentra aplicación en los oficios de la construcción, donde su rigidez, resistencia a la llama son útiles en tuberías, conductos, revestimientos, marcos de ventanas y marcos de puertas. También está moldeado por soplado en botellas transparentes.

Envases para el consumo doméstico: botellas de agua, de aceite o vinagre, envases para cosmética y droguería, etcétera.

Piezas para el sector del automóvil, como paneles de puertas, embellecedores y tapicerías.

Utensilios sanitarios, por ejemplo, bolsas de suero, tubos de diálisis ó guantes quirúrgicos.

Muchos otros utensilios de uso diario, como juguetes, mangueras y otros utensilios de jardinería, mobiliario de jardín y sobre todo de oficina, bolsos, maletas, suelas de zapatos, artículos de oficina y ofimática como carpetas, etcétera.

El plástico en general no es biodegradable, pero al menos es actualmente reciclable.